¿Qué es y cómo se hace la depreciación de activos fijos?

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29 de mayo de 2018

Uno de los procedimientos que requiere mayor atención en un negocio es calcular el valor de un activo durante su vida útil.

Es fundamental saber cómo se están desgastando los activos y conocer qué motivan su estado, ya que así se despeja sobre si lo mejor sea cambiarlo o no. Se entienden estos como los bienes que pertenecen a una empresa, no están destinados a ventas, y son utilizados para la ejecución de procesos y servicios. En el fondo, se busca sacar el mejor provecho a la actividad del negocio.

Por su parte, existen distintas formas para realizar la gestión para calcular la vida útil de un activo, entre los más populares, el método lineal, el de doble saldo decreciente y la que suma los dígitos de los años.

Sin embargo, todos parten desde la base que todo activo tiene su punto de partida desde que se compra y se comienza a usar, mientras que su fecha de depreciación total llega cuando no tiene el valor máximo que tuvo en algún momento, es decir, precio de compra.

A su vez, el no poder llevar un control de los activos fijos en una empresa puede resultar todo un dolor de cabeza, el que se puede solucionar con una alternativa eficiente con un ERP.

Tipos de activos fijos

Estos ítems pueden ser clasificados en dos áreas, siendo la primera relacionada a inmuebles y terrenos, que no sufren una depreciación. En cambio, un segundo lugar, herramientas, vehículos, maquinaria, con desgaste claro por su uso. Es importante separar estos registros a la hora de incluirlos en declaraciones.